Capítulo 17
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# Capítulo 17: Protegiendo a Moon
Las miradas de las chicas se posaron simultáneamente en Cynthia.
Cynthia permaneció de pie donde estaba, sin responder de inmediato como solía hacerlo.
También observaba a la «Noa» que se encontraba frente a Moon, protegiéndola. Detrás de las pestañas plateadas que asomaban por encima de su velo, apareció un rastro de confusión en sus ojos.
No era porque estuviera ocultando algo deliberadamente.
Desde el momento en que apareció la copia, Cynthia había intentado recordar una y otra vez qué era exactamente lo que había hecho.
No había utilizado ningún hechizo.
No había habido ningún flujo de poder mágico.
Tampoco un proceso de conjuración definido.
En aquel momento, lo único que había visto eran unos relámpagos dirigiéndose hacia Moon.
Entonces, un pensamiento más sencillo que cualquier otro había surgido en su mente:
Moon no puede resultar herida.
Y, acto seguido, otra «Noa» había aparecido allí.
—¿Tú creaste esto? —preguntó Noa.
Cynthia guardó silencio durante un momento.
—No lo sé.
Aurora arqueó una ceja.
—¿Cómo que no lo sabes?
—Significa que no lo sé.
Cynthia levantó la mano derecha y bajó la mirada hacia su palma.
No quedaba ningún rastro de magia en ella, ni tampoco señal alguna de que acabara de liberar poder.
—Vi a Noa frente a esos estudiantes. Luego, unos relámpagos salieron disparados hacia Moon. Quise que alguien la protegiera. Al instante siguiente, ella apareció.
Mientras hablaba, Cynthia volvió a mirar a la copia.
Podía percibir vagamente que existía algún tipo de conexión entre ambas.
No se parecía a la magia.
Tampoco era como la resonancia de las leyes que se producía cuando ella y Rosvisser se acercaban.
Se sentía más bien como algo que hubiera creado con sus propias manos, pero que todavía no estaba terminado.
Por desgracia, Cynthia apenas llevaba poco más de un mes en aquel mundo.
Ni siquiera sabía cómo describir aquella sensación.
—No tenía intención de copiar a Noa —añadió.
Aurora asintió pensativamente.
—Parece que esta nueva habilidad apareció sin que tuvieras que hacer ningún esfuerzo, ¿eh?
Nadie prestó atención a su comentario.
Noa caminó lentamente hacia la copia.
Aunque ya había confirmado que aquella otra figura no era un ser vivo, ver a alguien con exactamente su misma apariencia de pie frente a ella seguía provocándole una sensación indescriptible.
No era la cautela que sentía ante un enemigo.
Se parecía más a contemplar un reflejo en el espejo que no imitaba sus movimientos.
La copia poseía su apariencia, su figura y su fuerza, pero en sus ojos no había ninguna de las emociones propias de Noa.
Ni sorpresa.
Ni confusión.
Ni alivio al comprobar que su hermana menor estaba a salvo.
Era como si alguien hubiera tomado una parte de Noa y luego hubiera eliminado todo aquello que realmente la convertía en «Noa», dejando únicamente una hermosa pero fría cáscara vacía.
Noa dio dos pasos hacia la izquierda.
La copia no siguió sus movimientos.
Solo ajustó ligeramente su posición y continuó de pie firmemente frente a Moon.
Moon habló con cautela.
—¿Hermana mayor?
—Estoy aquí.
La verdadera Noa respondió inmediatamente.
La copia, en cambio, no mostró ninguna reacción.
Aquel nombre no provocó respuesta alguna en ella.
La extraña sensación que Moon tenía en el corazón comenzó a desvanecerse poco a poco.
Sus apariencias podían ser exactamente iguales.
Pero su verdadera hermana jamás permanecería indiferente al escuchar su voz.
—No sabe quién es —dijo Noa.
—Y tampoco sabe quiénes somos nosotras.
Muse rodeó cuidadosamente a la copia para acercarse a uno de sus costados, manteniendo una distancia prudente.
—¿Entonces también podría considerarnos una amenaza?
Aunque Muse intentaba acercarse, todavía podía percibir en aquella figura un aura similar a la de Noa.
—No lo sé.
Cynthia volvió a dar la misma respuesta.
Aquella sensación le desagradaba.
Todos a su alrededor esperaban una explicación, pero aquella habilidad parecía algo surgido de otra versión de sí misma, una versión completamente vacía.
No sabía por qué existía.
Tampoco sabía qué otras cosas podía hacer.
Por primera vez, Cynthia comprendió claramente que no era omnipotente.
No solo aquel mundo estaba lleno de cosas que desconocía.
Ella misma también era un misterio.
Moon percibió la confusión en sus ojos.
Cuando la copia apareció, ciertamente se había asustado.
Sin embargo, por encima de aquel miedo, otra emoción más cálida comenzaba a extenderse lentamente por su corazón.
Cynthia no sabía si Moon sería capaz de bloquear los relámpagos.
No había tenido tiempo de evaluar si el ataque realmente podría lastimarla.
Simplemente había visto que el peligro se acercaba a ella y había querido protegerla instintivamente.
No fue una decisión tomada después de reflexionar cuidadosamente.
Y precisamente por eso, aquel gesto le parecía todavía más sincero.
En ese momento, la espada plateada que sostenía la copia comenzó a parpadear ligeramente.
Moon ya estaba a salvo.
El León del Trueno del campo de entrenamiento había sido sometido.
El pensamiento que había dado origen a la copia comenzaba a perder su razón de existir.
Cynthia también percibió aquel cambio.
Esa cosa inacabada parecía estar acercándose lentamente a su final.
Comprobó cuidadosamente que Moon no tuviera ninguna herida y luego miró a Noa, Aurora y Muse, que se encontraban cerca.
La tensión que mantenía en su interior comenzó a disiparse poco a poco.
—Ya no necesitas proteger a Moon.
Cynthia habló suavemente.
La copia no respondió.
Sin embargo, la espada plateada que sostenía fue lo primero en desintegrarse.
Después, su cuerpo comenzó a volverse transparente poco a poco.
Desde el instante en que apareció hasta el momento de su desaparición, jamás mostró señal alguna de poseer conciencia propia.
Unos segundos después, dos tipos de luz, una brillante y otra oscura, se dispersaron lentamente por el aire.
No quedó ningún rastro de magia.
Nada permaneció allí que pudiera demostrar que alguna vez había existido.
Solo quedaron las dos marcas carbonizadas que la espada había dejado en el suelo.
Aurora contempló el espacio vacío frente a ella.
—Sin recuerdos, sin emociones y limitada a cumplir su objetivo original. Suena como una marioneta que solo puede ejecutar una orden.
Noa volvió la cabeza.
—Aurora, ¿de verdad tienes que describirla de esa manera?
—Estoy elogiando su desempeño.
Aurora respondió sin cambiar de expresión.
Muse asintió con seriedad.
—Eso sí suena como un elogio.
—Muse, no aprendas de ella.
Las voces de las hermanas hicieron que Cynthia volviera a mirarlas.
La copia tenía la apariencia de Noa y parte de su fuerza, pero jamás habría podido participar realmente en conversaciones como aquella.
No se sentiría impotente ante una broma.
Tampoco le recordaría a Muse que no debía creer ciegamente las palabras de Aurora.
—Muse, no te creas todo lo que dice.
Cynthia comenzó a comprender un poco por qué Noa le había dicho antes que observar una sola cosa no era suficiente para entender lo que significaba ser una familia.
Las acciones copiadas y el poder reproducido no eran más que una pequeña parte de una persona.
Poco a poco, comenzaba a acostumbrarse a la idea de que ciertas relaciones entre las personas no podían comprenderse únicamente a través de las habilidades.
Entonces Moon sacó su cristal de comunicación.
—Cynthia.
Cynthia volvió la cabeza.
—Papá y mamá dijeron que pueden identificar qué clase de habilidad es esta.
Al escuchar aquellos dos títulos, la expresión de Cynthia cambió ligeramente.
—¿Vendrán aquí?
—No.
La voz de Moon era suave, pero no hizo ninguna promesa en nombre de sus padres más allá de lo que habían acordado.
—Primero me comunicaré con ellos y les explicaré lo que ocurrió. Si necesitan reunirse contigo, hablaremos antes contigo para acordar la hora y el lugar.
Cynthia no respondió inmediatamente.
No quería encontrarse con Leon y Rosvisser.
Al menos, eso era lo que siempre había pensado hasta entonces.
Y, por ahora, seguía pensando lo mismo.
Sin embargo, si aquella habilidad que ni siquiera ella comprendía volvía a manifestarse, no sabía a quién podría copiar la próxima vez ni qué haría aquella copia.
Más importante aún, desconocía si aquel poder podría terminar haciéndole daño a Moon.
Después de un momento, Cynthia asintió levemente.
—Puedes comunicarte con ellos.
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