Capítulo 064
A partir del volumen 05, capítulo 06 en adelante — Aviso Importante:
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Capítulo 64: Grietas
Dado que Ravi está aquí, eso significa que…
Losvis miró a las dos figuras que lo acompañaban.
Efectivamente, eran los otros dos Reyes Dragón expertos en magia espacial: Baligh y Jaggs.
—Cuánto tiempo sin verte, Rey Dragón Plateado —saludó Ravi, levantando la mano.
Decenas de círculos de teletransportación se abrieron detrás de él. De ellos, más de cien dragones comenzaron a volar uno tras otro.
Se lanzaron directamente contra los soldados Dragón Plateado a lo lejos. Ambos bandos comenzaron a luchar sin mediar palabra.
—No esperaba que realmente mataran a Sta. Para ser sincero, la fuerza del hombre a tu lado ha superado por completo mi comprensión —dijo Ravi—. Si alguien como él sigue existiendo, será una amenaza tanto para los dragones como para el imperio.
Y continuó:
—Rey Dragón Plateado, elegiste el bando equivocado. Ya sea que te mantuvieras neutral o cooperaras con el imperio como nosotros, garantizarías la prosperidad de tu clan por siglos.
—Pero insististe en ayudar a Leon Cosmoad.
—Así que lamento informarte que ambos… serán borrados.
La pareja se colocó espalda contra espalda. Losvis enfrentó a Ravi con su aura intacta, su majestad aún presente. Respondió fríamente:
—¿Qué tontería es esa de elegir bando? Solo estoy haciendo lo que creo que es correcto.
—¿Y sobre la supuesta autopreservación? Ja… parece que nuestro clan ha mantenido tan bajo perfil que me tomas por una reina cobarde.
Ravi frunció ligeramente el ceño y, tras un breve silencio, respondió:
—Respeto tu valentía, Rey Dragón Plateado. Pero como dije, hoy ambos serán borrados.
—Después de la batalla con Sta, deben haber agotado casi toda su energía, ¿no?
—Pero no se preocupen, no los enviaré violentamente… esa es la belleza de la magia espacial.
Aunque Ravi aparentaba calma por fuera, por dentro estaba en pánico.
De no ser porque los dos estaban ya exhaustos por la pelea con Sta, jamás se habría atrevido a venir aquí, incluso con Baligh y Jaggs. Eso habría sido una sentencia de muerte.
Ahora, el llamado “movimiento sorpresa” de Nacho estaba a punto de ser jugado como la carta final.
Ravi alzó la mano, y un complejo círculo mágico giratorio apareció lentamente en su palma. Los otros dos Reyes Dragón hicieron lo mismo.
—Magia espacial… No tenemos idea de cuál será su método de ataque —dijo Leon—. Pero en cualquier caso, eliminemos al que más habla primero. ¿De acuerdo?
Losvis asintió. —Bien.
Tras una breve pausa, preguntó:
—¿Aún tienes magia?
Leon se tocó el pecho. Ese último ataque había drenado casi toda su magia.
Pero aún le quedaba la técnica corporal Puerta de los Nueve Infiernos, que podía usar.
Aunque no sabía qué tan efectiva sería contra tres Reyes Dragón si solo usaba técnicas físicas.
Aun así, tenía que intentarlo. No podía quedarse parado como un maniquí esperando a ser golpeado.
—Probablemente no pueda usar magia por ahora. Yo atraeré su atención, y tú atacas desde un lado —dijo Leon.
—Está bien. Ten cuidado.
—Mm, vamos.
Después de acordar su estrategia, se separaron: uno a la izquierda y el otro a la derecha, cargando hacia Ravi. Se movían rápido, casi cerrando la distancia en un instante.
Leon se impulsó con el pie derecho, saltando en el aire y lanzando su rodilla directo al rostro de Ravi.
La velocidad de la Cuarta Puerta le daba un impulso tal que incluso un simple rodillazo tenía una fuerza destructiva inimaginable.
Losvis, desde un costado, reunió sus llamas de dragón, lista para atacar a Ravi desde el flanco.
Todo iba según el plan que acababan de idear.
Pero justo cuando Leon estaba a punto de alcanzar a Ravi, una barrera de color azul claro se alzó repentinamente, interponiéndose entre ellos y bloqueando su ataque.
Apenas Leon aterrizó, ambos retrocedieron de inmediato, alejándose de la barrera.
Después de todo, nunca antes se habían enfrentado a magia espacial. No sabían qué forma de ataque podía tener.
—¿Qué es esta barrera…?
Tan pronto como lo dijo, otras dos barreras emergieron del suelo, formando un área triangular sellada con la primera. Leon y Losvis quedaron atrapados dentro, con poco espacio para moverse.
Magia Espacial de Clase S: Puerta del Futuro.
Losvis intentó atacar la barrera con sus llamas de dragón.
Pero en cuanto las llamas tocaron la barrera, desaparecieron inexplicablemente.
Unos segundos después, una explosión de fuego se desató a lo lejos.
Entrecerrando los ojos, Losvis lo reconoció: era su ataque, impactando el suelo vacío a la distancia.
—Esta barrera transfiere los ataques mágicos a otra parte —dijo Losvis, con la mano sobre la barrera y tono sombrío—. Y tus ataques físicos tampoco funcionaron. Esto es problemático…
Esta barrera era distinta a la defensa absoluta de Sta.
Cuando rompieron la defensa de Sta, Leon había usado el poder penetrante del Chidori junto con el impulso del Godspeed, una fusión de magia y técnica física.
Pero esta barrera espacial no solo era increíblemente resistente, sino que además transfería los ataques mágicos. Eso significaba que solo se podía romper con fuerza física.
—Si los ataques de la Cuarta Puerta no son suficientes…
Leon dobló lentamente las rodillas, adoptando una postura con los puños a la altura de la cintura.
Una fuerza invisible se extendió desde su cuerpo, haciendo que las piedras del suelo saltaran.
Nueve Infiernos: Quinta Puerta: Exploestocada.
(Basado en “Staburst”, una mezcla de stab + burst, lo traduje como “Exploestocada”).
Basada en la velocidad de la Cuarta Puerta, esta técnica aumentaba enormemente la fuerza física y la potencia explosiva del usuario.
Por supuesto, a partir de la Quinta Puerta, los efectos secundarios de los Nueve Infiernos se volvían mucho más severos.
Pero ahora no había tiempo para pensar en consecuencias. Quién sabía qué más podía hacer la magia espacial.
Tenía que romper esa maldita barrera lo antes posible.
Al liberar la Quinta Puerta, un vapor ligero emergió de los huecos en su armadura negro-dorada. Era vapor de su propio sudor.
Leon soltó un grito bajo, se impulsó con el pie derecho, y se lanzó hacia adelante.
En un instante, cerró la distancia con Ravi y lanzó una Exploestocada directa contra la barrera.
Al impactar su puño, hasta el suelo tembló, y la barrera se sacudió levemente.
Ravi apretó los dientes, canalizando continuamente magia al círculo de la barrera, apenas logrando resistir el golpe de Leon.
La carga y el dolor que la Quinta Puerta imponía sobre el cuerpo de Leon eran mucho mayores que los de la Cuarta Puerta. Pero del mismo modo, su potencia también era inconmensurable.
Y aun así, este ataque no rompió la barrera espacial de Ravi.
Ravi suspiró en secreto, aliviado.
—Deja de luchar en vano, Cosmoad. No puedes romper esta barrera. Como dije, serán borrados, pero sin dolor. ¿Por qué no aceptan su destino tranquilamente?
Leon reprimió el dolor en su cuerpo. Su voz era tensa:
—Cállate, viejo. ¿Acaso parezco alguien que se rinde?
Se retiró junto a Losvis, bajando la voz:
—Con una barrera tan fuerte, es imposible que Ravi la mantenga solo. Los otros dos también están ayudando bastante.
—Eso tiene ventajas y desventajas —añadió Losvis—.
—La ventaja es que, como ves, nosotros dos no podemos contra los tres.
—Pero la desventaja es que, si alguno de los tres se distrae o comete un error, la barrera perderá fuerza rápidamente.
Leon echó una mirada al campo de batalla, donde los Dragones Plateados y los Dragones Astrales luchaban ferozmente.
Suspiró internamente. —Pero no parece que alguien pueda ayudarnos desde afuera…
Su idea era simple. Si alguien lograba interrumpir a uno de los tres que mantenían el círculo espacial, habría una posibilidad de romper la barrera.
Pero el problema era que los soldados Dragón Plateado estaban completamente retenidos por los Dragones Astrales. Nadie podía romper el cerco.
Una situación desesperada…
Y aun así, se volvió aún más desesperada.
Un círculo mágico se formó bajo los pies de la pareja. En el centro del círculo apareció una pequeña grieta.
La grieta brillaba con una luz azul fantasmal, ocultando lo que había más allá.
Y lentamente se expandía, como si tratara de tragarlos a ambos.
Losvis observó intensamente la grieta, su mente girando.
—Desde el principio, Ravi hablaba de “borrarnos”, no de “matarnos”. Así que probablemente esto no sea ni un sello ni una aniquilación espacial. Es más bien…
Basándose en cómo sus llamas habían sido transferidas antes, Losvis especuló:
—Un hechizo de teletransportación… Ravi quiere enviarnos a un lugar completamente desconocido.
—Tan perspicaz como siempre, Reina Dragón Plateado —dijo Ravi con una sonrisa—. Tienes razón. Esto es un poderoso círculo de teletransportación. En el mundo actual, probablemente no exista magia ni persona capaz de matar a Leon Cosmoad. Así que… la mejor opción es enviarlo lejos.
Ese era el llamado movimiento sorpresa.
Aunque ni siquiera este podía matar a Leon.
Pero eso no importaba. Mientras pudiera alejar a ese tipo problemático, Ravi estaba satisfecho.
—En ese mundo desconocido, Leon Cosmoad no estará solo, porque tú estarás con él, Reina Dragón Plateado.
—Ah, cierto. Ustedes tienen hijos, ¿no? Debería haberlos capturado también y mandarlos al círculo. Así su linda familia se reuniría en ese otro mundo, viviendo como quieran.
—Aunque aún no entiendo… ¿cómo una orgullosa Reina Dragón pudo rebajarse a estar con un humano?
¡Bang!
Leon golpeó la barrera con el puño. —¡No es asunto tuyo, viejo!
—Tsk, Cosmoad, había oído que eras uno de los más tercos entre los Cazadores de Dragones. No esperaba que lo siguieras siendo incluso al borde de la muerte —dijo Ravi, conversando con tranquilidad, confiado en su victoria.
Losvis se sorprendió y miró a Leon. —Así que ya eras famoso por ser terco antes de casarte conmigo…
—¡Hiss! ¡Eso es calumnia! Yo no soy terco —se defendió Leon.
—¿Ah no? ¿Entonces cuándo me vas a confesar tu amor?
—No hay prisa para eso.
—¿Cómo que no hay prisa? Yo sí tengo prisa.
—No importa cuán ansiosa estés, no servirá de nada.
La pareja discutía como si la grieta espacial bajo sus pies no existiera.
E ignoraban por completo a Ravi fuera de la barrera.
—¡Eres un desgraciado!* ¡Lo sabía! ¿No quieres hacerte responsable?
[*“Desgraciado (??? – g?u nán rén)” – literalmente “hombre perro”, un término juguetón pero acusatorio usado para señalar a alguien poco confiable en una relación.]
—¿Cómo que no quiero hacerme responsable? Si fuera así, ¿tendríamos tantos hijos?
—¡¡Yo los parí todos!! ¡¡Yo hice todo el trabajo!!
—Eso es muy desagradecido de tu parte. Sin mí, ¿crees que podrías haberlo hecho sola?
Ravi: —…
—Los dragones pueden reproducirse poniendo huevos en un capullo, ¿lo sabías?
—Los que nacen de capullo tienen deficiencias intelectuales.
[*“Reproducción por capullo (?? – ji?n sh?ng):” – concepto fantástico donde los dragones nacen de capullos en lugar de parto vivo.]
Ravi: —¡Oigan…!
—¿Cómo que tienen deficiencia intelectual los nacidos por capullo?
—¿Ya olvidaste a esos tres dragones gorditos que Noa venció él solo uno contra tres?
Ravi: —¡Ya basta! ¿Qué demonios hacen? ¡¡Están a punto de morir y siguen discutiendo!!
La pareja se detuvo sincronizadamente y miró a Ravi al mismo tiempo.
—¿Que qué estamos haciendo? Distrayéndote.
—¿Q-qué…?
Antes de que Ravi pudiera reaccionar, un agudo grito de ave resonó detrás de él.
Una pequeña figura negra saltó, clavando un rayo directamente en el hombro de Ravi.