Capítulo 47
A partir del volumen 05, capítulo 06 en adelante — Aviso Importante:
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Capítulo 47 — El ancestro de los monstruos trampa
El resplandor del arcoíris iluminó el canal de agua color oro oscuro, que hasta ese momento permanecía sumido en la penumbra.
Y con él, quedó al descubierto sin disimulo alguno el terror del Ojo Demoniaco.
El recuerdo de lo ocurrido unos días atrás, cuando poseyó a Poseidón y la Reina Dragón de plata estuvo a punto de pulverizarle el alma con esa misma técnica, seguía grabado con nitidez en su memoria.
Los hilos rojos que surcaban el blanco del ojo se multiplicaron, y todo el globo ocular comenzó a temblar levemente:
—Creía que esta técnica tan específica solo la dominaban una o dos personas en todo el mundo… pero parece que la sabe cualquiera.
—La magia primordial no la domina mucha gente, así que… tienes bastante suerte —dijo Noa con calma.
El Ojo Demoniaco estaba al borde del colapso:
—¡Estás loca! ¿A esto lo llamas suerte?!
Noa se encogió de hombros:
—Pues claro que sí. No solo te has topado una y otra vez con personas que usan magia primordial, sino que esta vez… me has encontrado a mí.
Los tentáculos del Ojo Demoniaco se movieron sigilosamente:
—¿A ti?…
Noa no tenía intención de seguir perdiendo el tiempo. Alzó el brazo, con aquella luz de siete colores brillando en la mano, y habló con lentitud:
—Soy el origen de la magia primordial. El punto más alto que supera toda autoridad milagrosa.
»Ahora te doy dos opciones:
»Primera: lárgate de aquí.
»Segunda: te dejo a medias de morir y luego te largas de aquí.
El Ojo Demoniaco bajó levemente todo su cuerpo y masculló:
—En un duelo dentro del espacio de la consciencia, mi poder se amplifica más que en el mundo exterior. No creas que con soltar cuatro palabras vas a intimidarme. ¡Este cuerpo me pertenece a mí!
Dicho esto, el Ojo Demoniaco saltó desde el suelo. Los tentáculos que brotaban bajo el globo ocular se extendieron y alargaron al instante, transformándose en apéndices mucho más gruesos y robustos.
Al ver que el Ojo Demoniaco no solo no obedecía sino que además pretendía contraatacar, Noa soltó un resoplido frío:
—Entonces no hay más que hablar. Aunque tu resistencia me viene de perlas… ¡Llevaba demasiado tiempo sin estirar los huesos!
En cuanto terminó de hablar, Noa disparó la Sentencia del Alma que tenía en la mano; al mismo tiempo, las cien esferas de luz de siete colores que tenía a su espalda salieron despedidas todas a la vez.
Magia Primordial · Sentencia del Alma · Centuplicada.
El arcoíris cayó como una lluvia de golpes sobre el Ojo Demoniaco y sus tentáculos. Cada zona rozada por los destellos de siete colores comenzó a desprender vapor al instante, seguido de inmediato por un dolor que quemaba el alma desde dentro.
Los hilos rojos en el blanco del ojo se extendieron masivamente a causa del dolor, dándole un aspecto verdaderamente aterrador.
Aguantando a duras penas ese sufrimiento, el Ojo Demoniaco agitó sus tentáculos y, arrollando el embate de la Sentencia del Alma, se abalanzó contra Noa.
Pero Noa no esquivó ni retrocedió. Se limitó a cruzar los brazos sobre el pecho y observar en silencio cómo el Ojo Demoniaco se abalanzaba sobre ella.
—Vaya, qué interesante. Tienes razón: dentro del espacio de la consciencia, tu poder también se ha amplificado. Pero…
Noa levantó una mano con suavidad:
—No sirve de nada.
Al terminar de hablar, en torno a su cuerpo se generó al instante una capa de escudo protector de un dorado pálido que la envolvió por completo.
Los tentáculos del Ojo Demoniaco cayeron con toda su fuerza, pero en el preciso instante en que tocaron aquel escudo dorado, una sensación de ardor desgarrador volvió a recorrer cada uno de sus nervios sensitivos.
Y cuando el Ojo Demoniaco intentó retirarlos, descubrió que sus tentáculos estaban pegados con firmeza a la superficie del escudo.
—Maldita sea… ¿Qué clase de truco es este? Pues entonces…
El Ojo Demoniaco acumuló energía dentro del globo ocular y, en un abrir y cerrar de ojos, disparó varios haces de luz violeta oscura que impactaron en el escudo dorado de Noa prácticamente a quemarropa.
Arma del Vacío · Luz Maligna Exterminadora.
Esa misma técnica había sido la que Atos utilizó en su invasión para acabar con casi la mitad de los guerreros dragón de plata en el campo de batalla en un instante. Incluso Leon y Kaizer, en aquel momento, no se habían atrevido a absorber de frente esa temible técnica de muerte a tan corta distancia.
Sin embargo, la Luz Maligna Exterminadora que disparó el Ojo Demoniaco se prolongó durante más de diez segundos sin que apareciera la menor grieta en el escudo dorado.
—Ja… Qué gracioso.
Noa soltó un resoplido frío y giró suavemente la muñeca.
El escudo dorado comenzó a desplegarse en sentido inverso y, poco a poco, se fue dando la vuelta hasta envolver al Ojo Demoniaco por completo en su interior.
—¿Qué… qué es esto? ¡Déjame salir!
El Ojo Demoniaco se debatía en su interior, pero sus tentáculos estaban pegados a las paredes del escudo y no podía moverse en absoluto.
Magia Primordial · Escudo Sagrado de Oro Fundido.
—Esa técnica que acabas de usar parece ser tu favorita —dijo Noa con tono pausado—. Prueba tú también cómo sabe.
—¿Qué… qué…?
Al instante siguiente, en el interior del Escudo Sagrado aparecieron de golpe infinitos haces de luz violeta oscura.
Esos haces rebotaban y se refractaban sin cesar dentro del escudo. Por mucho que el Ojo Demoniaco se esquivara frenéticamente, en aquel espacio tan reducido era imposible librarse de la densa lluvia de impactos.
Magia Primordial · Resonancia Prismática.
Cualquier ataque podía quedar registrado brevemente en el soporte del «prisma» formado por la magia primordial y ser devuelto con la misma intensidad.
—¡Aaaaah! ¡Maldita mujer! ¡¡Te voy a matar!!
El Ojo Demoniaco rugió con locura y, en un instante, hizo estallar el escudo desde dentro.
Pero Noa no se inmutó demasiado; simplemente retrocedió un paso.
Tras liberarse de las ataduras del Escudo Sagrado, el Ojo Demoniaco desplegó todos sus tentáculos y envolvió a Noa por completo, apretando con fuerza; al mismo tiempo, del interior del ojo volvió a brotar una Luz Maligna Exterminadora de una escala y potencia aún más descomunales.
—¡¡Muere!! ¡¡Muere!! ¡¡¡Muere!!!
Esta vez no había escudo para protegerla. Varios haces de Luz Maligna impactaron sobre Noa a distancia casi nula.
El Ojo Demoniaco estaba completísimamente seguro de que ese golpe bastaba para liquidar a esa mujer loca.
Cuando la Luz Maligna Exterminadora cesó, entre los tentáculos del Ojo Demoniaco ya no quedaba rastro alguno de Noa.
—¡¡Je je, ja ja ja ja!! ¿El punto más alto que supera toda autoridad milagrosa? ¡Y mira cómo acabas, reducida a cenizas por mí!
Su voz enloquecida y ronca resonó por todo el canal.
Pero cuando el eco fue apagándose gradualmente, desde no muy lejos llegó un sonido de aplausos monótono y cadencioso.
Pap. Pap. Pap.
—Vaya, qué impresionante. ¿Quieres que te elogie un poco?
El Ojo Demoniaco se quedó paralizado y siguió el sonido con la mirada.
Lo que vio le dejó completamente atónito.
—¿Cómo… cómo es posible…? Deberías estar muerta. ¿Cómo sigues viva?!
Noa estaba de pie con una mano en la cadera y la cabeza ligeramente ladeada, su largo cabello blanco cayendo a un costado.
Y en el centro de su pecho, latía una pequeña llama blanca.
Magia Primordial · Fuego del Corazón, forma avanzada · Alma Eterna.
El Fuego del Corazón garantizaba que el practicante no muriera mientras conservara la voluntad de combatir y la voluntad de sobrevivir — con esta técnica, Constantino había salvado su vida del ataque de Sombra en su momento.
La forma avanzada, el Alma Eterna, permitía al practicante preservar el alma eternamente incluso si el cuerpo físico era destruido por un ataque demoledor.
Casualmente, Noa se encontraba precisamente en ese estado: sin cuerpo físico, solo alma.
Cuando en su día selló su alma en la estatua de piedra de las ruinas del Gran Norte, el método que utilizó también incorporaba esta técnica del Alma Eterna.
Desde su jaula, no muy lejos de allí, Noa observaba en silencio cómo la anciana tía se burlaba del Ojo Demoniaco, lanzando toda clase de magias primordiales como si no le costaran nada.
Había que reconocer que la anciana llevaba demasiado tiempo sin participar en una batalla tan unilateral, así que tampoco era tan extraño que aprovechara este pez fácil para desahogarse un poco.
Pero aquella jaula iba consumiendo la consciencia de Noa poco a poco, y ella no tenía tanto tiempo para dejar que la anciana siguiera entretenida. Así que abrió la boca para apresurarla:
—¡Oye! No querrás que me quede como un vegetal, ¿verdad? ¡Saca a este maldito globo ocular de mi cabeza de una vez!
Noa se encogió de hombros:
—Está bien.
Dicho esto, dirigió la mirada hacia el Ojo Demoniaco, que seguía completamente paralizado:
—El tiempo de juego ha terminado. Si no te largas ahora mismo, voy a empezar a tomármelo en serio.
¿En serio?
La Sentencia del Alma Centuplicada, el escudo con control y quemadura, la «contraofensiva» que refleja cualquier ataque, y el pasivo quebradísimo de inmortalidad del alma… ¿nada de eso iba en serio?
Esta vez el Ojo Demoniaco tenía miedo de verdad.
Estaba absolutamente convencido de que, si seguía allí, aquella mujer tenía infinitas formas de torturarlo.
—¡¡Esto no va a quedar así!!
Con esas palabras, la consciencia del Ojo Demoniaco desapareció al instante ante los ojos de Noa.
Y la jaula que aprisionaba a la campeona de la perseverancia se deshizo de golpe.
Aquella sensación de frío fue retrocediendo poco a poco.
La luz de siete colores en las manos de la anciana tía se fue apagando gradualmente. Ella caminó hasta donde estaba Noa, se agachó y preguntó con voz seria:
—¿Cómo te encuentras? ¿Estás bien?
Noa sacudió la cabeza:
—Bien. Tengo que ir a proteger a Helena y a las demás.
—De acuerdo. Ten cuidado.
—Sí.
Noa respondió y al instante abandonó el espacio de la consciencia.
Al volver al mundo real, escuchó a Helena y a Yuna llamándola por su nombre.
Noa se incorporó de golpe entre los brazos de Helena.
—¿N… Noa? ¿Has vuelto? ¿Estás bien? —preguntó Helena precipitadamente.
—Sí, estoy bien. ¿Y el Ojo Demoniaco?
Helena negó con la cabeza:
—No lo sé. Salió disparado por tu manga hace un momento y se metió en los arbustos de allá. No me atreví a perseguirlo, tenía miedo de que me poseyera a mí también. Lo siento, Noa…
Al oír eso, Noa dejó escapar un suspiro de alivio y sonrió:
—No tienes nada de qué disculparte. Lo importante es que estás bien.
Helena ayudó a Noa a ponerse en pie y, junto con Yuna y Viviane, se encaminaron hacia el grupo de estudiantes reunidos en el claro cercano.
—¡Increíble, Noa!
—Bien hecho, pequeña. Nos salvaste a todos.
—De verdad, muchas gracias, Noa.
—…
Los estudiantes se apoyaban unos en otros, echándose el brazo por encima, y ninguno escatimó en elogios y muestras de gratitud hacia Noa.
Pero había una persona que permanecía de pie, lejos, al fondo del grupo. A través de los huecos entre la gente, observaba a la chica que era admirada y alabada por todos. La envidia y el resentimiento ardían como fuego en su interior.
Takk apretó los puños en silencio, y el rechinar de sus dientes era casi audible.
—Percibo un olor muy intenso… Es…
Desde detrás de los arbustos a lo lejos, el Ojo Demoniaco lo observaba todo en secreto. Finalmente, su mirada se posó en Takk, que permanecía apartado de la multitud.
—¿Envidia?… Je, je. Parece que este podría ser una buena opción para más adelante.
»Pero ahora… toca ir a buscar el cuerpo que más me conviene.
Se hundió de nuevo entre los arbustos y desapareció sin dejar rastro.
Notas del traductor:
- Monstruo trampa / 机制怪 (jīzhì guài): en el argot de los videojuegos chinos, un «monstruo con mecánicas complejas», es decir, un enemigo lleno de trampas y habilidades sorpresa. El título es irónico: Noa resulta ser ella misma el «jefe trampa» definitivo.
- Fuego del Corazón (心火) / Alma Eterna (永恒之魂): técnicas de magia primordial que garantizan la supervivencia del alma incluso ante ataques letales.
- Resonancia Prismática (棱镜回响): técnica que registra cualquier ataque en un «prisma» de magia primordial y lo devuelve con la misma potencia.
- Escudo Sagrado de Oro Fundido (流金圣盾): barrera de magia primordial con propiedades de adherencia y quemadura.
- Takk (塔克): personaje secundario cuya envidia hacia Noa lo convierte en un objetivo potencial del Ojo Demoniaco.
Comentarios sobre el capítulo "Capítulo 47"
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